Seamos nada, dicen por ahí que es para siempre -

sábado, 19 de mayo de 2012

El 30 de Febrero.

Sí, exacto, ese día. Prometo dejar de esperarte el próximo 30 de Febrero. Ese día todo se acabará. Te olvidaré, dejaré de vivir de recuerdos. Dejaré de repasar cada noche todos y cada unos de los momentos que pasamos. Borraré tus ocurrencias de mi mente y los 'te quiero' también. Me levantaré al día siguiente y no habrá rastro de ti. Te lo prometo. Dejaré de buscarte; cerraré esa puerta que siempre dejé abierta para que volvieras. Jamás volveré a pronunciar tu nombre. Serás un vago recuerdo que viene y va, nada más. Si, exacto, ese día. El 30 de Febrero.



SonrisaxSonrisa.

Si me sonríes otra vez, no respondo de mis actos. ¿No comprendes que las cosquillas que siento dentro de mí cada vez que sonríes se hacen dulcemente insoportables? Procura no mirarme, no sé si podré aguantarme estas ganas de besarte. Y si un día llego corriendo hacia ti y te abrazo, no te asustes, me gusta tener cerca las cosas bonitas que regala la vida. Pues si, creo que eres una de esas cosas bonitas. Esa cosita que me hace sonreír cada mañana con su cara de bobo. Me pregunto como será despertarte por las mañanas con un beso.Ver como sales de la cama con el ceño fruncido porque la claridad te impide ver bien. Un beso sabor a café recién hecho. Quizás simplemente, verte dormir. Con lo ojos cerrados, soñando. Soñandome. Como te sueño yo a ti. Con tu dulce sonrisa de oreja a oreja. Por no hablar de tus ojos. ¿Qué tendrán que tanto me gustan? Mejor dicho, ¿qué tendrás que tanto me gustas? Y es que no sé si te habrás dado cuenta de que soy una completa boba desde que te conozco. No creas que antes de conocerte me quedaba embobada al ver sonreír a cualquiera. Solo tu tienes ese poder sobre mí. El poder de hacer sonreír. Un intercambio de sonrisas.