¡Eh tu! Si si, tu. El de la sonrisa preciosa. Ven aquí. Te propongo un trato. ¿Qué te parece si desaparecemos juntos? Si, tal y como lo oyes. Sin importarnos nada ni nadie. Tu y yo. Ahora. ¿Que qué te doy a cambio? Te entrego mi corazón por completo. Para siempre. Creo que no es poca cosa, pero por si lo fuera también te entrego mi vida. No te prometo un para siempre, pero te garantizo un sí. Si a que seas mi primer pensamiento al despertar. Si a que seas mi necesidad cada día. Te prometo que en ese viaje largo, en ningún momento soltaré tu mano. No hace falta que hablemos, tan solo siente. Yo me limitaré a refugiarme en tu cálida sonrisa. Pero por favor, no me sueltes. Aguardame del frio. Protéjeme como si fuera tu vida, pues tu eres la mía, cielo. Sh, calla, no estropees este momento. Mira, pon tu mano en mi pecho, ¿sientes mis latidos? Sé que esto te parece absurdo. Vengo de repente y te pido que nos escapemos juntos y también que sientas mi corazón. Ahí está la clave. Es por él por el que quiero huir contigo. Ya, ya lo sé. Ya sé que en tu vida hay otra persona. Déjame ser yo la que te haga olvidar sus besos con mis caricias. Un bien compartido para los dos. Puedo esperarte, tengo todo el tiempo del mundo. No me mires así, que no me he vuelto loca. ¿Sabes que es lo que pasa? Que creo que me he enamorado de ti.

No hay comentarios:
Publicar un comentario