No sé por dónde empezar exactamente. Supongo que empezaré por el principio, como se suele hacer, o quizás por el final. Sí, mejor por el final. Te quiero. ¿Te quiero? No, es más que eso. Quizás más de lo que te imaginas, bueno, que digo de quizás, estoy segura de ello. ¿Te haces una pequeña idea de las ganas que tengo de verte? Y de abrazarte y de cumplir eso de que si te abrazo, no te vuelvo a soltar. De agradecerte todo lo que haces. Por hacerme sonreír siempre, por aparecer en mi vida, por ser como eres conmigo. Por quererme, bueno, supongo que aunque sea un poquito me tienes que querer. ¿Sabes? No hizo falta verte cada día, ni tenerte todos los días aquí, para que te conviertas en alguien importante en mi vida, incluso más importante que personas que llevan toda una vida conmigo. No hizo falta tenerte en la misma ciudad para que formaras parte de mi. Es tan simple como un 'te necesito'. ¿Sabes qué? También a veces me da miedo de perderte. No creo en los 'para siempre', y sé que siempre no vas a estar aquí, que algún día te irás de mi vida. No quiero que un día todo esto acabe, que todo cambie. ¿Sabes que es lo que quiero? Que cuando pase el tiempo siga sonriendo al oír tu nombre, quiero seguir enfadándome contigo cuando me digas pija, y que se me siga quedando esa cara de tonta cuando me digas 'te quiero'. Eres... indispensable, eso es. Y por último, ¿me prometes algo? No me falles nunca.
Te quiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario